Sólo la bicicleta justifica www.aritmedepedal.com

La sociedad del siglo XXI camina por un filo estrecho y peligroso. Hemos colmado las bases de aquello que hasta hace poco era incuestionable. El crecimiento infinito es una quimera, utópico. Ahora cabe recudir procesos, humanizar recursos, saberse efímero,... en un mundo de bienes escasos y de economías ínfimas.

 

La bicicleta es el elemento clave en este proceso de reconducción. Es el eje, el vehículo, debería serlo además con mayúsculas. El entorno lo pide a gritos, lo viene haciendo desde hace mucho tiempo, pero es que nuestra propia existencia y perdurabilidad también, pues la alegría de los combustibles baratos fue eso una alegría, pasajera y lejana en el tiempo.

Alrededor de la bicicleta crece un universo tan grande como se quiera imaginar. Es el vehículo transversal. Surgió allá por la década de los 70 del siglo XIX, compitiendo contra carromatos y transgrediendo por las aceras. La clase pudiente la adoptó, con el coche, la delegó en las esferas más bajas, pero pervive. La crisis del petróleo no va con ella, ni siquiera los ciclos económicos. Siempre emerge y ahora todos, desde organismos a empresas, la dedican el crédito que siempre mereció.

La bicicleta surge por entre la maraña de coches en medio de las ciudades, nos sorprende en las trialeras y pistas, se integra sutilmente en nuestra vida. Nos desplaza en el metro cuando alguien entra con su máquina plegada, la asistimos con pasión en la televisión y además equilibra los sentidos de nuestros hijos, les da proporción y perspectiva. Con ella pueden saber de anatomía, física, química, matemáticas e incluso dominar “su” lenguaje.

Por eso ahora, y en este momento, lanzamos www.aritmedepedal.com, el lugar que queremos sea el rompeolas de ese infinito círculo que es la bicicleta. Pasad y ver, poco a poco, aquí los vídeos que iremos divulgando os darán cuenta de ese cuadro que os hemos dibujado.

 

Bienvenidos a www.aritmedepedal.com

 

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